COMO NOS MANIPULAN LA INFORMACIÓN ALIMENTARIA
Como los políticos ceden a la presión de las Multinacionales a la hora de hacer las Leyes
Ya es un requisito legal para todo alimento llevar consigo códigos de trazabilidad que asegure hallar el responsable del daño provocado por un alimento en mal estado.
Etiquetas y más etiquetas y códigos de barras a raudales, total para que una máquina pueda investigar los miles de kilómetros que a lo mejor habrá recorrido un alimento hasta nuestras bocas, las muchas manos innecesarias por las que habrá sido tocado o simplemente transaccionado electrónicamente, los aditivos utilizados para dar un sabor más adictivo, o los conservantes mas poderosos para que pueda alargarse su vida indefinidamente en almacenajes especulativos.
¿Y tanta tecnología futurista de seguimiento de un producto para que habrá servido?. Creo sinceramente que solo para consolidar el control de la alimentación en unas pocas i especulativas multinacionales agroindustriales.
En cambio cuando un agricultor o un pequeño artesano quiere enriquecer la información de la etiqueta de un alimento producido por él, especificando las propiedades dietéticas e incluso medicinales , reconocidas en infinidad de textos de consulta (Dioscórides , Vademécum de Fitoterapia ,etc. ), y estudio en Universidades de Medicina o Farmacia, nos encontramos en el Estado Español con la barrera insalvable del Artículo 4º del Real Decreto 1334/1999 de Normas generales de etiquetado y publicidad de productos alimenticios ,que nos prohibe atribuir a un alimento, propiedades preventivas o terapéuticas de una enfermedad humana.
Lo curioso del caso es que el Real Decreto hace unas excepciones de lujo para las “Aguas Minerales “y para los “Productos destinados a una alimentación especial” básicamente los lácteos.
Estos productos destinados a una alimentación especial los llaman “Productos Funcionales”, cuando son simplemente productos industrializados y desnaturalizados, con extractos de aquellos vegetales , animales o pescados a los que nos es negado poner sus propiedades auténticas , frescas y naturales, simplemente porque no han estado sometidos a ningún proceso de manipulación industrial.
¿ No és una contradicción que un yogurt , porque tenga añadidos unos extractos vegetales, ya pueda publicitarse como reductor de los niveles de colesterol y una lechuga, un tomate o una alcachofa, no puedan pregonar la gloria de antioxidantes, carotenos y diuréticos que llevan en su interior de forma natural , o que una margarina enriquecida con Omega 3 pueda ser, según publicidad , yo diría engañosa , un medicamento eficaz para la mala circulación sanguínea y una pobre pero a la vez rica sardina , tenga prohibido etiquetarse con las mismas propiedades a pesar de que el Omega 3 de la margarina lo han sacado de la pobre sardina estrujándola hasta dejarla seca.
¿ Que mejor trazabilidad que comer sabiendo el origen real de un alimento y no su código de barras?. ¿ Que da mas garantía para el consumidor, un código de barras , o poder incluso ser “Coproductor “ de nuestro alimento, mediante esa relación directa entre productor y consumidor tal y como propone Slow Food ?.
¿O quizá queremos acabar consumiendo una sola ración al día de un “Producto Funcional” que lleve añadido todo tipo de complementos alimenticios y así poder ahorrar tiempo para dedicarlo a producir mas estrés ?. Creo que vale mas dedicar cada día un poco más de nuestro tiempo a saborear los placeres de un alimento cercano y de una cocina que realce sus sabores de forma natural .
En nuestras manos está volver a la cordura, pidiendo por ejemplo y por favor a nuestros políticos que escuchen más las voces profundas de la naturaleza y no compliquen tanto las cosas , al menos para aquellos que ancestralmente tenemos el deber y el placer de producir un alimento y acercarlo en su estado más puro y lo más directamente posible al consumidor .
Josep Pàmies i Breu . Horticultor , miembro de Slow Food del Convivium “Terres de Lleida”y de la Plataforma Antitransgénica “Somloquesembrem.org”

Hola, pues si, es un fraude y un engaño.Un producto no puede ser bio si no procede de una agricultura o ganadería ecológica y sostenible. En cuanto a las propiedades es también falso y cuanto menos exagerado. La gente, una vez más se deja llevar y no se informa bien de lo que compra. Un buen envasado y una publicidad sutil, llevan al consumidor a comprar productos que son incluso perjudiciales para la salud.
Es un tema delicado e importante que debería provocar por parte del gobierno campañas contra publicitarias e informativas que no se hacen.
Saludos.
Carlos
Sr. Pàmies,
¿Cómo está? Espero que se acuerde de mí, nos conocimos en Teruel en una cena de SlowFood.
Simplemente quería saludarle y comentarle que estoy haciendo alguna prueba con la stevia en la pastelería. De momento sólo son pruebas, espero que pronto sean proyectos. Ya le mantendré informado.
Un saludo para usted y su señora.
Isabel Félez
Etiquetaje alimentario…
¿No és una contradicción que un yogurt, porque tenga añadidos, pueda publicitarse como reductor del colesterol y una lechuga, no pueda pregonar la gloria de antioxidantes, carotenos y diuréticos que llevan en su interior de forma natural, o que un…
También esta otra web ofrece información valiosa sobre las prácticas de las multinacionales:
http://es.transnationale.org/
Lo siento, ayer no se envió correctamente el primer enlace que traté de dejar.
http://www.corpwatch.org
una web en la se puede uno documentar sobre transnacionales de los distintos sectores.
Un saludo